El otro día os recomendaba este mismo blog una exposición sobre el dibujante Lorenzo Goñi. Hoy he leído en La Tribuna una columna de Pilar Monedero (excelente poeta por otro lado) sobre la muestra. Merece la pena desde la primera letra hasta el último punto pero destaco una frase de gran literatura que resume de manera inquietante, certera y poética el mundo mágico de los dibujos de Goñi
Alféizares de ventanas cuyos cristales relucen como dudosos diamantes entre la brumosa negrura de esa Cuenca mágica que -aunque dé algo de miedo- me gustaría habitar más que la pedestre. Ciudad crepuscular donde se entrevén, a veces, ante una palangana y un toallero viejo, esas mujeres que nunca se atrevió a retratar Romero de Torres, por peligrosas.
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