Cada vez me quedo más estupefacto con lo mal que se gobierna esta ciudad. No me refiero ya al silencio absoluto ante la falta de inversiones y oportunidades con la que nos 'obsequian' las administraciones superiores, con la Junta a la cabeza. Ni con las oportunidades históricas que seguimos perdiendo. Me refiero a pequeños detalles, cosas minúsculas pero que causan un gran malestar y serían facilmente solucionables. Si no son capaces de cuidar estos detalles, qué no harán con los grandes temas.
Disparate y chapuza son dos constantes en la gestión de este Ayuntamiento. Siento ser tan duro (no soy una persona de dogmas partidistas ni extremismos), pero los hechos requieren adjetivos así.
Ayer me enteré por el periódico que a unos vecinos de la zona del Parque del Huécar les han colocado sin previo aviso ni información alguna unos puntales para un edificio contiguo en mal estado que les impide el paso a su garaje. Llevan diez días sin poder sacar sus coches. Póngase en su piel: de repente, sin previo aviso, va a sacar el coche para irse a trabajar, llevar a su abuelo al médico o al nene al cole...Y no puede porque, sin avisarle, el Ayuntamiento ha taponado la puerta. Diez dias así y el Consistorio no da solución alguna...
Hoy, navegando por esta blogosfera de Cuenca que cada vez es más viva, leo la crítica de una alumna de la Escuela de Adultos sobre la desorganización a la hora de poner los turnos, organizar horarios, etc ... Todo muy cutre y sin usar las nuevas tecnologías según cuenta.
¿Tan difícil es hacer bien las cosas? ¿No se dan cuenta de los recursos que se despilfarran y de lo que pueden perjudicar a la gente? Creo que este Equipo de Gobierno de Cenzano, Ávila, Carrasco y Chamón ha agotado su proyecto. No es ya que no nos guste el que tenían, que también, sino que ya les da un poco igual todo: sólo les preocupa la propaganda pero carecen de respeto por el ciudadano, seriedad en la gestión y buenas ideas. A estas dos graves pruebas (sobre todo la del garaje) me remito. No es cuestión de afinidades políticas o ideológicas. Es cuestión de ver lo que pasa con más frecuencia de la que debiera. ¿Vosotros que pensais?