Tras casi un año sin publicar nada muchos habréis dado este blog por abandonado. Yo también lo había hecho. Nuevas obligaciones laborales y estudiantiles me habían impedido actualizarlo de la manera que me gustaría. Ahora que se han incrementado las primeras pero descendido las segundas me animo otra vez, animado porque de vez en cuando aparece un comentario nuevo y porque confío en recuperar a alguno de mis antiguos lectores.
Lo hago el 28 de enero, Día de San Julián, patrón de los conquenses.
Hablaré un poco de lo que venía hablando: mi vida, el arte, la actualidad de Cuenca y nacional, el deporte, la música y de todas aquellas cosas que configuran mi personalidad, para bien o para mal.
Muchas gracias a todos por volver a leerme (o volver a hacerlo por primera vez y espero no volver a abandonaros, al menos en un largo tiempo.
Ya que estaba en el You Tube buscando cosas de Sabina, no me he resistido a compartir con vosotros esta canción tan hermosa que me sigue emocionando por tantas cosas...Letra preciosa, culta y llena se simbolismo. Una voz hermosísima. Como veis los que estamos en contra de Cenzano no somos unos ultraderechistas peligrosos ni sectarios....No queremos que las mentiras ganen juicios tan sumarios
Os pongo esta canción, además de porque me encanta, porque hoy me ha venido a la mente la expresión que le da título. Cuando hay tanta promesa incumplida las nuevas (o las que se vuelven a hacer) obviamente no nos merecen la misma credibilidad. Cuando a estas alturas no está hecha ni la mitad de la autovía a Tarancón, ya pueden prometer las que quieran...Llueve sobre mojado.
Y votaré en positivo pero también quiero que ese derecho sirva de castigo y censura. A los que crean el ambiente irrespirable de la manipulación, del clientelismo, de la presión sobre la gente...A los que utilizan el dinero de todos para promocionarse. A los que colocan a los suyos. A los que hunden esta tierra en la mediocridad y nos tratan a los ciudadanos como tontos. A los que huyen del debate. A los que deciden sin importarles los demás. A los que no han sacado la cara por su tierra. A los que se benefician del desánimo, y se alegran con la desesperanza. ERA TU ÚLTIMA OPORTUNIDAD. Y HAS IDO A PEOR.